2018

Cuando fallece un hermano

Cuando Fallece un Hermano

Este post es de esos que no sabes cómo empezar y a lo mejor tampoco acabarlo… porque de hecho te gustaría no tener que hablar de la muerte de tu hermano.

 

Somos 3 hermanos, mi hermano Iván (qué falleció el 6 de Agosto de 2018) de 45 años, mi hermana Sara de 43 (espero que no se moleste por desvelar su edad, porque de hecho está muy bien) y yo de 42.

 

 Cuando mi hermano me comunicó que se había notado un bulto y que lo iban a analizar, la palabra cáncer estaba continuamente en mi cabeza, no podía sacarla hasta que nos confirmó el resultado y nos confirmó el diagnóstico: “Sarcoma de Ewin”.

 

 

Fue un mazazo, porque no había pasado ni año y medio del fallecimiento de nuestro padre por la misma enfermedad, por un mieloma.

Al principio iba todo bien, el tratamiento, la operación, la radio… pero el bicho no paraba de manifestarse en forma de metástasis, mi hermano intentó todos los tratamientos experimentales que había en ese momento, pero al final la ciencia no había avanzado tanto y el bicho ganó la batalla, pero no la guerra.

 

Durante todo el proceso, mi hermano demostró una fuerza y una valentía digna de admiración y sobre todo la actitud ante la vida, todo eran mensajes positivos, de fuerza, de ánimo, nos contagió la pasión por la vida, por los pequeños momentos y por los detalles que al fin y al cabo eso es la vida.

 Reconozco que como enfermo de cáncer fue ejemplar, lo hizo muy fácil a todos, a los amigos, a la familia, a sus hijos, a Silvia, a mi madre, a mi hermana y a mi. Poco se le oyó quejar y cuando lo hacía era con razón.

Por desgracia no pudo con el bicho, no pudo con el cáncer…

 Recuerdo el día del tanatorio como si fuera ayer, amigos que estaban de vacaciones interrumpiendo sus días de descanso para despedirse y acompañar a la familia, gente que no conocíamos de todos los puntos de España vinieron a despedirle, no cabía ni un alfiler en la iglesia… Fue abrumador tanto cariño y tanto amor, no éramos conscientes de la magnitud de sus mensajes de apoyo y ánimo a todos los guerreros y compañeros de batalla que día a día a través de su parte diario en Facebook ayudaba. Enfermeras del Hospital La Paz enviándonos mensajes agradeciendo la sonrisa y sobre todo el humor con el que se enfrentó a la enfermedad.

El Jefe de Oncología del Hospital retuiteando una foto de mi hermano, agradeciendo su visión de la vida y que gracias a pacientes como él, que aunque no haya ganado la batalla su optimismo hace que ellos sigan investigando, luchando y creyendo que un día de estos ganaremos esta guerra.

Nos  escribían enfermos de cáncer desde sudamerica, dándonos las gracias porque esperaban el parte diario de mi hermano, esperaban sus palabras de apoyo y de lucha, porque sus palabras hacían que ese día valiera la pena.

Ya han pasado 3 meses y la pena va creciendo, cuando falleció mi padre, fue una gran pérdida, es uno de los dos pilares más importantes en la vida de cada ser humano, junto a una madre, pero sabes que es ley de vida, pero cuando un hermano, tu hermano se va, es muy doloroso.

Además de doler por lo que un hermano significa, duele todo lo que no va a vivir, no va a disfrutar… no paro de pensar en mis sobrinos, no paro de pensar en la cantidad de momentos de su vida que necesitarán a su padre, un consejo, un abrazo, un beso, un paseo en caballo, una regañina, un aplauso, unas risas… porque como sé lo duro que es perder a un padre con 39 años y no hay día que no me acuerde de él… me imagino a dos adolescentes y me duele.

Pero si hay momentos duros, creo que los peores momentos vienen cuando pienso en mi madre…

Me cuesta mucho decir “mi hermano ha muerto”, parece que si utilizo esa expresión va a desaparecer del mapa, van a desaparecer sus recuerdos y va a desaparecer todo lo que él es.

Al margen de todo lo que ha conseguido a través de su asociación “Acuérdate de vivir” que sigue recaudando fondos, y reconozco que además me alegra y me enorgullece cuando se hacen conciertos benéficos, se crean camisetas con el logo para recaudar fondos. Veo que su espíritu y lo que transmitió durante casi dos años de lucha sigue vivo… pero hay algo más profundo, hay algo que duele, mejor dicho hay algo que muere también contigo cuando un hermano se va.

 

 

Ya no ves la vida igual, cuando fallece un hermano, muere una parte de tu infancia, muere una parte de tu esencia, te apagas… y se enciende algo muy bonito… recuperas recuerdos de tu niñez, recuperas olores, colores… revives tu infancia, la saboreas, la disfrutas y aprendes a vivir la vida con los ojos de un niño… vuelves a disfrutar de saltar en los charcos, vuelves a disfrutar de los pequeños momentos con los amigos, la familia, re descubres las cosas que te hacen feliz… Y es cuando eres consciente de que te vas a morir y entonces empiezas a vivir.

*Hoy 02/04/2020 revisando los post antiguos he vuelto a leer éste. Hoy estamos en España en plena cuarentena por COVID-19 y hoy más que nunca «Acuérdate de Vivir». Estoy escribiendo en el blog un diario sobre esta cuarentena que espero que dentro de dos años lea y simplemente se quede en una anécdota