Salud

Cómo elegir el calzado de nuestros hijos

Cómo elegir el calzado de nuestros hijos

Hoy os voy a hablar de algo super importante: ¿Cómo elegir el calzado de nuestros hijos?. Así que prestad atención y tomad nota de algunos consejillos.

Tras leer el resultado de una encuesta realizada me planteé escribir sobre, cómo elegir el calzado que tienen que llevar nuestros hijos. Los porcentajes me resultaron un poco alarmantes ya que sólo el 23% de los consultados sabían elegir el calzado.

El calzado de nuestros hijos al principio tiene que ser sólo como abrigo, porque el bebé no va a caminar así que la primera opción son los patucos que si además tenemos y son artesanales mejor, los típicos hechos por la abuela o como ahora está tan de moda tejer, seguro que alguna amiga os los hace con mucho cariño. Luego cuando les haya crecido un poquito más a partir de la talla 15/16 ya les podéis poner los zapatitos sin suela conocidos como PEUQUES

A medida que el bebé va creciendo y va poniéndose de pie o gateando (aunque hay muchos bebés que no gatean), para esta etapa hay que elegir un calzado que sea flexible, cómodo, de materiales naturales y que no le apriete el tobillo, es decir que le permita el movimiento libre del tobillo y que evite la presión sobre el tendón de Aquiles. Esto es SUPER IMPORTANTE!!!!!! la articulación del tobillo tiene que quedar libre, y es por una sencilla razón, el tobillo le da la información al cerebro de cómo está el terreno. Para esta etapa de biogateo son ideales los modelos de *BIOMECANICS (écha un vitazo a este video de biomecanics)

*En la sección BIOGATEO tienes varios modelos a muy buen precio ya que son tallas sueltas

Respecto a la flexibilidad no tengáis miedo en coger un zapato y flexionarlo, el zapato ideal es el que puedes prácticamente doblar. Nosotros en la tienda física animamos a los papás y mamás a que cojan el zapato en sus manos y lo doblen, sin miedo. Otra característica que tiene que tener el calzado es la suela, tiene que ser antideslizante, podéis hacer la prueba también, coges el zapato sobre una superficie plana y lo deslizáis, si el zapato se para en seco es ideal, si se desliza como un patín, descártalo porque no tiene ningún tipo de adherencia.

Otra cosa a tener en cuenta es la transpirabilidad del calzado, los zapatos tienen que dejar respirar el pie, descarta el calzado sintético ya que no es transpirable y fomenta la aparición de hongos en los pies.

Algo muy importante que vemos también en la tienda que nos preguntáis mucho es sobre la plantilla interior, si lleva puente o no. Lo primero que tenemos que saber es que el pie de los bebés fisiológicamente hablando es plano, el bebé no tiene el arco formado, éste se forma alrededor de los 3 años, cuando los músculos y los ligamentos del pie empiezan a retraer ese arco. Si le ponemos una plantilla con mucho puente vamos a EVITAR que el pie haga ese trabajo, no le vamos a permitir hacer esa evolución natural del pie que sería del pie plano fisiológico al pie “adulto”.

Cuando empiezan a caminar más firmemente hay que tener en cuenta los aspectos anteriores y también la ligereza del calzado, no tiene que ser muy pesado.

Todos estos consejos son para estar fuera de casa, en la calle… pero en casa lo más importante es que el niño vaya DESCALZO sin nada o con unos calcetines antideslizante, seguro que más de uno os estaréis preguntando: ¿Descalzos?, ¿en invierno?, se van a resfriar… os aseguro que el lugar más lejos a la nariz de los niños es el pie. No tiene nada que ver que vayan descalzos con el resfriado, al igual que van sin guantes en casa pueden ir descalzos en casa, con un calcetín antideslizante y listo.

El zapato tiene que ser ancho con una buena abertura para facilitar el poner y quitar, flexibles, confeccionado con materiales naturales y que la punta de los dedos no toque la parte delantera del calzado. Tiene que haber 1 cm aproximadamente de espacio, ¿cómo saberlo?, la prueba, la de las abuelas de toda la vida, introducir el dedo en la parte trasera y si cabe perfecto. El niño tiene que poder mover los dedos dentro del calzado, el pie tiene que entrar sin dificultad en el zapato. Además es muy importante NO retrasar el cambio de talla*.

*La tabla de medidas es orientativa, guía para elegir talla

Conviene que controlemos de cerca las deformaciones del calzado debidas al crecimiento del pie y se aconseja probar el calzado por la tarde, cuando el pie está más dilatado.

Para terminar comentaros que es un error que los niños lleven deportivos todos los días, el pie necesita transpirar. Debemos controlar que el calzado esté seco en su interior para evitar la presencia de bacterias.

Por último, el cambio de talla de nuestros pequeños aproximadamente:

– hasta los 15 meses, 1 talla cada 4 meses

– 15 a 24 meses, 1 talla cada 6 meses

– 24 a 36 meses, 1 talla cada 8 meses

Espero que os haya servido un poquito, gracias por leernos

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